Jugando al Tetris

11 Feb 2021 | Documentación, Noticias

¡Hola!

Como ves esta semana no hay relato (así descansas una temporada de tantas bombas, asesinatos y venganzas, que no viene mal). Y no es que haya empezado a vaguear o haya perdido la inspiración, que también podría ser, porque entre tanta ola pandémica, tanta restricción de movilidad y las noticias en los telediarios —que no hay una buena— todo me parece tan surrealista y tan fantasioso que me concentro fatal.

Lo que antes me costaba un esfuerzo más o menos llevadero ahora es algo que necesita una serie de pautas, que ríete tú de los búnkeres de la Segunda Guerra Mundial para hacer que mi cerebro se aísle del todo.

La buena noticia es que no he podido sacar un minuto porque esta semana he podido encajar piezas que andaban en el aire y no sabía cómo resolverlas. ¿Sabes esa sensación de estar jugando al Tetris y ver las piezas bajando y dejar huecos? Pues parece que ahora ya van encajando. Por fin esos vacíos han podido rellenarse con información útil, que aún me llevará un tiempo adornar y transmitir, pero la base está asentada. Y es que he estado documentándome para continuar con mi siguiente libro que, por si no lo sabes, será la cuarta novela negra y mi quinta obra si tenemos en cuenta «Harina de otro costal», que va al margen de la temática policíaca.

Y estos avances se han dado porque he conseguido contactar con policías especializados en determinados crímenes (no puedo detallarlo pues tendría que matarte) y técnicos en otras materias (químicas y tecnológicas). Es lo típico que pasa cuando empiezas a escribir una novela en la que sabes qué quieres contar, pero la trama se te complica sola, porque digan lo que digan, una vez que los personajes están en el papel o la pantalla, tienen vida propia y el autor tiene la responsabilidad de corregir su rumbo para que se sucedan los hechos. Es como jugar a ser Dios y darles libre albedrío, para que te hagas una idea.

En fin, que espero poder retomar en breve el ritmo de los relatos, siempre y cuando tenga un ápice de tiempo extra para compaginarlo todo, pandemia incluida. Mientras tanto, seguiré jugando al Tetris.

¡Un abrazo!