—Y ahora, ¿qué? —preguntó el presidente de Rusia. —Ahora ya nada —contestó el de Israel. —¿Cómo es posible que hayamos caído en la trampa? ¡Los chinos! ¡Tan trabajadores, tan independientes, tan inofensivos! ¡Nos han engañado como a uno de ellos! —intervino,...

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